domingo 22 de noviembre de 2009

Un año más diciendo, sí, vale la pena...

Cada vez que emprendemos un nuevo camino, una nueva tarea que implica sacrificio y esfuerzo lo hacemos sin medir el trabajo y el cansancio que traiga consigo. Sí. Nuestra naturaleza espontánea y por que no decirlo, embelequera, no nos permite bajo ninguna circunstancia decir, no a cualquier proyecto que represente un reto a la imaginación. No obstante, hay ocasiones, en que son tantos los contratiempos, que parece que todo saldrá mal y algunos en el camino se preguntan: "¿Valdrá la pena? ¿Valdrá la pena disponer de mi tiempo, mis horas de descanso o el dejar de compartir con la familia; para dedicar todas nuestras fuerzas y largas horas de ensayo a sólo "dos noches"...?
Como es costumbre y desde hace 21 años, nuestro Colegio celebró este viernes 20 y sábado 21, las tan esperadas Noches de la Puertorriqueñidad y una vez más quedó confirmado el amor a la patria que sienten los maestros, los padres, pero sobre todo nuestros estudiantes. De igual forma, confirmamos el inagotable talento que poseen nuestros chicos y chicas al ofrecer a Isabela y pueblos aledaños, un espectáculo de indudable calidad artística, que nada tiene que envidiar a espectáculos profesionales.
Luego de cada presentación de nuestros grupos... llega la calma en nuestro interior y la gran satisfacción de la labor cumplida a cabalidad. También llegan los gritos de alegría y de nerviocismo. Así como el llanto de emoción al ver a nuestros hijos dejar la timidez a un lado para bailar, cantar o imitar a algún artista... Y el llanto de algunos, al comprender que ya no habrá otra puertorriqueñidad, pues pronto partirán a la universidad...
Y al apagar las luces, atrás quedan el cansancio, la fatiga, los dolores para dar paso al orgullo que a cada uno, a cada siente de pertenecer a un equipo como el de la gran familia del Colegio San Antonio de Isabela.
Sólo me resta decir, gracias...
A ustedes padres y madres, que no escatimaron en lo más mínimo al aportar en la participación de sus hijos e hijas. ¡Gracias!
A la administración, por la confianza depositada en la facultad. ¡Gracias!
A dos seres muy especiales, mis hermanos Ana y Danny, por nunca decir que no, a pesar de los pesares; por su imaginación que no conoce fronteras; por dedicarnos siempre tiempo para ayudarnos, aunque tiempo es de lo menos que disponen, a vaces; por aceptar el reto... ¡Gracias!
Finalmente, gracias a ustedes nuestros estudiantes, pues de nada serviría todo el esfuerzo en conjunto de no ser por la pasión, el empeño y la alegría con que regalan su talento. ¡Gracias!
Sin lugar a dudas, sí, vale la pena...


domingo 8 de noviembre de 2009

Dando vida, donando sangre...

El Colegio San Antonio de Isabela les invita a su Tercera Donación de Sangre de la Cruz Roja Americana, el sábado, 5 de diciembre en la Biblioteca de nuestro Colegio, de 9:00 AM a 2:00 PM.
No dejes pasar esta gran oportunidad de dar vida a quien lo necesite.

Invita el "Club Ayuda al necesitado"
Sra. Mary Mercado -
Moderadora
























jueves 15 de octubre de 2009

¿Cuánto cuesta complacer a los hijos e hijas...?

Una mujer de 55 años visitaba a su hijo de 23 en la cárcel. El estaba ahí por homicidio ya que había atropellado a un niño al entrar a alta velocidad en una calle en sentido contrario tratando de escapar de una patrulla que lo perseguía por haber pasado una luz de tránsito. Entro al penal completamente destrozado de los huesos y en silla de ruedas ya que, el Padre de la criatura muerta se le fue a golpes, y el Policía - que ya estaba justo detrás - se hizo de la vista larga y no lo detuvo hasta que casi lo mata... (¿Bastante lógico no?)

El hijo le decía a la Madre: - Sabes Mamá, yo no soy un asesino premeditado ni un maldito desalmado, solo que ya concluí que estoy aquí porque APRENDÍ Y ME ACOSTUMBRÉ a romper reglas y a no cumplirlas jamás sin ningún limite.

- ¡Ay hijo! Es que de chiquito te ponías taaaan difícil, cada vez que yo te daba una orden o una instrucción, me desafiabas y hacías unos berrinches tales que yo no lo soportaba y te dejaba hacer y deshacer con tal de evitarme conflictos y de que estuvieras calladito y complacido para que tu Papá no me dijera: "¡Calla a ese niño!".

- Desde que tenías 3 o 4 años, cuando yo te decía: Cómete tus verduras para que crezcas sano y fuerte, me decías: Yo no quiero ser sano ni fuerte, no me importa, ¡déjame en paz! Recoge tu cuarto: No voy a recoger nada, así estoy contento, ¡si quieres recógelo tú! No destruyas las cosas, cuídalas. Y tu contestabas: -No me importa yo quiero jugar así, y si no me compras cosas nuevas gritaré y lloraré hasta que me las compres. En esta casa se hace lo que yo digo: No Mamá, no lo haré ¡YA NO TE QUIERO y si me hablas así, me voy a ir a otra casa!


Y así siguió la lista interminable de instrucciones y respuestas a lo largo de la vida de este hijo REBELDE y padres PASIVOS..FLOJOS Y BLANDENGUES... Hasta que el hijo interrumpió a la madre GRITÁNDOLE... ¡Basta ya mamá! Solo dime: ¿cómo fue que siendo tu una persona adulta le creíste y obedeciste a un niño taaaan chiquito....? Hoy a mis 23 años estoy destrozado, infeliz y sin futuro, de nada sirvió que estudiara o que no hayamos sido pobres, le quité la vida a una criatura y de paso les arruiné el resto de la vida a ti y a mi padre! La vida en la cárcel es una miseria...


Reflexiona... Si tu hijo estuviera a punto de caer en un precipicio y tu lo estuvieras sosteniendo de la mano, ¿lo apretarías con todas tus fuerzas o le detendrías la mano suavecito para que no le duela?

Lo mismo pasa con los valores, la disciplina y las reglas, sé responsable y apriétalo fuerte y lo salvarás del precipicio de la vida en sociedad, porque nadie a quien él dañe con su indisciplina va a tener compasión de él/ella.

Si tú, que le diste la vida y lo amas, no soportas sus berrinches, ¿qué te hace pensar que los y las demás lo harán...?


Un llamado de atención a tiempo, un acto de disciplina bien impuesto, pero con amor, sin afán de maltratarlos o herirlos sino por su bien, tal vez deje una pequeña huella, pero los hará sentir seguras/os y bien claros sobre la diferencia entre el bien y el mal. Y a la larga, sabrán que si los cuidas y los educas bien es porque los amas y no porque te importa más tu comodidad y tu tiempo libre.

Evítales la infelicidad de la disciplina impuesta por la sociedad y/o la ley o hasta la muerte a manos de otros o el suicidio por la culpa de sus propias faltas...

Sister Ida Negrón, O. P.


Directora

miércoles 14 de octubre de 2009

A nuestros Pitirres…

Hace unos cuantos años, algunos maestros y maestras, a pedido de Sister Ida, nos dimos a la tarea de buscar una mascota que representara tanto a nuestro Colegio , como a todos y todas nuestros estudiantes.

Muchas ideas cruzaron por nuestras mentes y así pensamos, quizás que por su fuerza y gallardía un caballo nos podría representar. O tal vez un caballero, quien con su nobleza y valentía, combate cualquier adversidad. O quizás algún habitante del mar, transparente, hermoso, costero como nosotros.

Cada uno aportaba una característica sin igual y definitivamente cualidades que iban muy bien con nuestro propósito, que era el describirlos.

Pero terminábamos siempre pensando, que faltaba algo, que el mensaje que queríamos transmitir, todavía no llegaba.

Hasta que un día, como coincidencia de Dios, escuché el canto de un pitirre y mirándolo desplegar sus alas, mi mente comenzó a volar…

Todo el sentimiento y orgullo se me acumuló de un solo golpe y pude ver en él, todo lo que estábamos buscando. Y comencé a comparar. Y comencé a escribir. Y así lo titulé… Pitirre… pájaro bravo, pájaro indio, pájaro puertorriqueño.

Y lo describí…

Pequeño, valiente, emprendedor… Y estas palabras se albergaron en mi corazón y pronto estuvieron listas para ocupar un lugar importante en esta historia única, de un Colegio único.
Así seguí poco a poco, sin ningún esfuerzo, dejándome guiar por mis sentimientos y continué escribiendo…


Una pequeña ave, aparentemente frágil, que guarda dentro de sí, fuerza, voluntad, entrega… y cuando ahí llegué, me di cuenta que todo esto que salía de mí, es lo que estaba dentro del alma de cada niño, de cada niña, de cada joven que estudia aquí.

Y hoy, el tiempo me dio la razón.

Y hoy, la historia me aseguró que no me había equivocado.

Y hoy, el espacio de ese cielo tan azul se abrió y todos ustedes, nuestros estudiantes, comenzaron a volar…

Desplegaron sus alas, remontaron un alto vuelo y demostraron lo que son los estudiantes del Colegio San Antonio de Isabela.

Estos días pasados tuvimos una gran prueba. Teníamos que demostrar entre muchas cosas, la calidad de nuestro aprendizaje, la seguridad de nuestras paredes, la organización de nuestra Administración, la preparación de nuestros maestros y toda la calidad de nuestro estudiantado.
Y ustedes, niños, niñas y jóvenes, como en muchas otras ocasiones, se encargaron de este reto a cumplir. Guardaron silencio, mantuvieron el orden sin tener que llamarles la atención.


Contestaron muchas preguntas, sin tener que orientarlos, sólo hicieron lo que les dictaba el corazón, porque simplemente quisieron, porque simplemente asumieron un responsabilidad con orgullo y con mucho amor, por este Colegio, que como bien dijo el Comité Visitador de Middle States Association, “…esto para ustedes no es simplemente una escuela, sino un hogar, y el mejor de todo Puerto Rico”.

Por eso y por todo lo que día a día hacen para poner el nombre del Colegio en alto, queremos con todo el cariño y también con todo el orgullo de ser sus maestros, decirles, Gracias…

Gracias por estar siempre ahí.

Gracias por su entrega y compromiso.

Gracias por su solidaridad, pero sobre todo gracias, por siempre volar tan alto, donde nadie nunca los podrá alcanzar…


Ana V. Domenech Flores